Pocos motivos más fuertes para enfrentarse al mundo que preservar la felicidad de un ser querido, tanto es así que el aparentemente indolente Miho se vuelve el muchacho más intrépido y decidido para lograr que su Nana prepare su sancocho. Otra de las partes interesantes de Sopa: Tale of the Stolen Potato brota del propio plato que da nombre al juego, que la sopa que sirve como pistoletazo de salida para la trama sea un guiso típico de varios países hispanohablantes en América no es baladí —como tampoco lo era en despelote la venta de cevichochos—, atesora un universo repleto de significado.