Saviorless es un juego pulidísimo fruto de un largo desarrollo que, contra todo pronóstico en casos así, ha llegado a buen puerto. El primer juego independiente cubano en asomarse comercialmente al mundo es un título madurado a base de las propias penurias. Las dificultades del proyecto parecen trasladarse a la experiencia de juego. Porque empieza amable, sencillo, esperanzado, como esos primeros compases en los que un pequeño estudio parece que se va a comer el mundo. Pronto se tuerce todo, y los años de incertidumbre, baches y vacío sin saber si habrá algo que enseñar al mundo son en Saviorless puro sufrimiento a los mandos. Que la dificultad no te desanime, igual que Empty-Head se yergue hoy orgulloso con este estupendo juego por bandera, tú podrás terminarlo si eres perseverante. Es para sentirse orgulloso en ambos casos.