Despelote es un videojuego muy potente que nos permite revivir los recuerdos de una infancia ajena. Lo consigue desde su apartado artístico, mezclando recuerdos abstractos representados a través de la estética 1-bit con destellos blancos con los que podemos interactuar. También con su ritmo, permitiéndonos viajar a través de fotografías interactivas que reflejan momentos salpicados de la niñez del protagonista. Todo esto lo hace además enmarcándose en un contexto histórico cercano, pero con mucho peso, mirado desde un costumbrismo y una cotidianidad que se ven reforzadas por una interpretación de voz impecablemente natural. Es un juego atrevido y original, con una honestidad autobiográfica que lamentablemente vemos poco en proyectos de mayor escala y con unas ideas artísticas a la vanguardia del videojuego.