Mechanophagia es un Twin-Stick Shooter visceral ambientado en un oscuro mundo de ciencia ficción donde eres un robot solitario luchando contra una marea abrumadora de carne y metal. Tienes exactamente 10 minutos para masacrar al enjambre, evolucionar tu unidad y prepararte para el jefe final. Es una carrera contra la extinción donde la precisión es tu única forma de sobrevivir.
Control de Combate Total: Domina los controles twin-stick para esquivar y apuntar con precisión letal. Tu habilidad es lo único que se interpone entre tú y el chatarrero.
3 Biomas Distintos: Lucha a través de tres niveles únicos, cada uno poblado por su propio ecosistema de enemigos aberrantes con comportamientos y patrones de ataque diferenciados. Adapta tu estrategia para sobrevivir a las amenazas específicas de cada zona.
Diseña Builds Rotas: Sube de nivel y elige entre un grupo de mejoras aleatorias. Combina disparos perforantes, láseres que rebotan y explosiones de área para crear sinergias devastadoras.
Progresión Permanente: Usa los datos de tus partidas fallidas para comprar mejoras de estadísticas permanentes. Vuelve más fuerte, más rápido y listo para adentrarte más en la infección.
El eco de un chillido frenético viajó a través de los rascacielos de la ciudad, seguido del chirriante sonido del metal contra el metal que hizo temblar mis tornillos. Finalmente, los Mecanófagos atacaron. El familiar zumbido de la energía circulando por la ciudad se vio interrumpido por la alarma que sonó al unísono en nuestros sistemas operativos. Estábamos preparados, sabíamos cuál era nuestro deber. Debíamos defendernos. Defendernos de aquella grotesca visión de carne y metal que avanzaba aplastante sobre la ciudad, desplegando aberrantes criaturas que inundaban nuestras calles y devoraban todo a su paso. No, no había forma de defenderse de aquello. El protocolo de autopreservación entró en efecto y nos paralizó para no enfrentar una muerte segura. Pero quedamos vulnerables ante la aniquilación absoluta. Fue entonces que lo vimos. A la distancia, la silueta de un robot que nos mostró el camino. Tetsuo, el primero en alzarse al cielo para defender Mech-city.