Un portal que existe más allá de la niebla para dar voz a descabelladas protestas. No podemos elegir entre cine y videojuegos, por eso hablamos de ambos.
Un derroche de creatividad, simpatía y diversión que sigue sin tener rival en el mundo de los videojuegos y que “Érase una vez siete estrellas: Super Mario RPG” nos recuerda constantemente, evadiéndonos a través de su prosa mientras leemos con una sonrisa dibujada en la cara, y volvemos a sentirnos un niño, igual que cuando disfrutamos de este juego por primera vez o descubriéndolo por vez primera.