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Juego
Bladeforge: Ascension Crusade
En desarrollo
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Información / Sinopsis

CRPG táctico en Valthir, un mundo árido donde todos vieron su paraíso hecho realidad y marchan al norte para imponerlo. Lidera tu cruzada hacia Qalar: combate posicional, magia elemental combinable, muerte permanente y personajes que cambian para siempre según lo que viven.
Ver información extendida

En un solo instante, cada persona viva en Valthir vio su anhelo más profundo hecho realidad: un rey muerto, una esposa que vuelve, un reino ardiendo, una fe imponiéndose sobre todas las demás. Y con esa visión llegó una certeza: quien llegue primero a Qalar podrá imponer su mundo perfecto sobre el resto. Nadie sabe qué vio el otro. La confianza colapsó en una tarde.

Bladeforge: Ascension Crusade es un CRPG táctico donde lideras una cruzada a través de un continente desértico hacia Qalar. No hay bandos buenos ni malos: solo gente dispuesta a matar por su propio paraíso. Y la pregunta que el juego te hace desde el primer minuto es si tú, teniendo el poder de imponer el tuyo, serías capaz de no hacerlo.

Combate táctico posicional
Mueve varias unidades por ronda desde una reserva de puntos compartida, sin turnos rígidos por bando. Inspirado en la lógica del ajedrez, el sistema mantiene el ritmo vivo incluso con más de quince unidades en el campo.

Combos cinemáticos coreografiados
Acorrala a un enemigo entre varias unidades y desata una secuencia de combate coreografiada con cámara dinámica. Pero cada golpe puede ser bloqueado o esquivado, y ciertas habilidades de Arcanix alteran el resultado según el orden en que combines armas, elementos y posición. Un combo se planifica durante varios turnos; nunca está garantizado.

El sistema de Arcanix
Seis piedras elementales primordiales que se funden en tus armas y se combinan entre sí para crear elementos compuestos: magma, vapor, veneno, electricidad, hielo, ceniza. Cada Arcanix tiene una calidad porcentual que determina su potencia y techo de aprendizaje, y una misma piedra genera habilidades distintas según el arma y el estilo de quien la porta.

El campo de batalla como recurso
Levanta muros de tierra, inunda una zona para curar a tus aliados, congela ese mismo charco con aire, incendia un pastizal, esconde una unidad tras una cortina de vapor. Los estados del terreno se acumulan y reaccionan entre sí. Y no hay cambio de mapa entre exploración y combate: peleas exactamente donde viajas.

Progresión sin clases
Nadie es "guerrero" o "hechicero". Cada personaje se especializa por lo que usa: el arma que empuña, el Arcanix que domina, las profesiones que ejerce — arqueología, alquimia, comercio, lingüística, diplomacia. Cambiar de arma no borra lo aprendido, abre rutas nuevas.

Muerte permanente, consecuencias permanentes
Cuando un personaje muere, no vuelve. Y su ausencia transforma a los que quedan: la dependencia hacia un compañero caído puede volverse pánico, la lealtad puede volverse odio hacia quien consideran responsable.

Administra una cruzada viva
Hambre, estrés, moral y felicidad. Tus seguidores dudan, celebran, se quiebran y pueden abandonarte. No todos creen en tu causa; algunos te siguen por necesidad y otros por una lealtad que ya está rota. No hay una forma correcta de llegar a Qalar, y no todos van a llegar.

Un mundo construido desde cero
No hay orcos, ni elfos, ni panteones heredados. Valthir tiene sus propias razas, religiones e idiomas: humanos fracturados por sus juramentos, los Xerthari de la Colmena, los Jabal que marchan hacia el Filo Errante buscando la muerte, los Azarim cifradores del desierto y la teocracia armada de los Valkorianos.

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Identificador permanente DVLAT20260917JG02996
Añadido 17/09/2026 · DeVuego
Actualizado -/-

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CRPG táctico en Valthir, un mundo árido donde todos vieron su paraíso hecho realidad y marchan al norte para imponerlo. Lidera tu cruzada hacia Qalar: combate posicional, magia elemental combinable, muerte permanente y personajes que cambian para siempre según lo que viven.
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En un solo instante, cada persona viva en Valthir vio su anhelo más profundo hecho realidad: un rey muerto, una esposa que vuelve, un reino ardiendo, una fe imponiéndose sobre todas las demás. Y con esa visión llegó una certeza: quien llegue primero a Qalar podrá imponer su mundo perfecto sobre el resto. Nadie sabe qué vio el otro. La confianza colapsó en una tarde.

Bladeforge: Ascension Crusade es un CRPG táctico donde lideras una cruzada a través de un continente desértico hacia Qalar. No hay bandos buenos ni malos: solo gente dispuesta a matar por su propio paraíso. Y la pregunta que el juego te hace desde el primer minuto es si tú, teniendo el poder de imponer el tuyo, serías capaz de no hacerlo.

Combate táctico posicional
Mueve varias unidades por ronda desde una reserva de puntos compartida, sin turnos rígidos por bando. Inspirado en la lógica del ajedrez, el sistema mantiene el ritmo vivo incluso con más de quince unidades en el campo.

Combos cinemáticos coreografiados
Acorrala a un enemigo entre varias unidades y desata una secuencia de combate coreografiada con cámara dinámica. Pero cada golpe puede ser bloqueado o esquivado, y ciertas habilidades de Arcanix alteran el resultado según el orden en que combines armas, elementos y posición. Un combo se planifica durante varios turnos; nunca está garantizado.

El sistema de Arcanix
Seis piedras elementales primordiales que se funden en tus armas y se combinan entre sí para crear elementos compuestos: magma, vapor, veneno, electricidad, hielo, ceniza. Cada Arcanix tiene una calidad porcentual que determina su potencia y techo de aprendizaje, y una misma piedra genera habilidades distintas según el arma y el estilo de quien la porta.

El campo de batalla como recurso
Levanta muros de tierra, inunda una zona para curar a tus aliados, congela ese mismo charco con aire, incendia un pastizal, esconde una unidad tras una cortina de vapor. Los estados del terreno se acumulan y reaccionan entre sí. Y no hay cambio de mapa entre exploración y combate: peleas exactamente donde viajas.

Progresión sin clases
Nadie es "guerrero" o "hechicero". Cada personaje se especializa por lo que usa: el arma que empuña, el Arcanix que domina, las profesiones que ejerce — arqueología, alquimia, comercio, lingüística, diplomacia. Cambiar de arma no borra lo aprendido, abre rutas nuevas.

Muerte permanente, consecuencias permanentes
Cuando un personaje muere, no vuelve. Y su ausencia transforma a los que quedan: la dependencia hacia un compañero caído puede volverse pánico, la lealtad puede volverse odio hacia quien consideran responsable.

Administra una cruzada viva
Hambre, estrés, moral y felicidad. Tus seguidores dudan, celebran, se quiebran y pueden abandonarte. No todos creen en tu causa; algunos te siguen por necesidad y otros por una lealtad que ya está rota. No hay una forma correcta de llegar a Qalar, y no todos van a llegar.

Un mundo construido desde cero
No hay orcos, ni elfos, ni panteones heredados. Valthir tiene sus propias razas, religiones e idiomas: humanos fracturados por sus juramentos, los Xerthari de la Colmena, los Jabal que marchan hacia el Filo Errante buscando la muerte, los Azarim cifradores del desierto y la teocracia armada de los Valkorianos.

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